Fin de temporada en piscinas de hoteles: qué revisar

El final del verano supone una bajada progresiva de la ocupación para muchos establecimientos turísticos y, al mismo tiempo, una oportunidad para revisar uno de los espacios que más trabajo ha soportado durante los últimos meses: las piscinas y zonas acuáticas.

Durante la temporada alta, bombas, filtros, revestimientos, sistemas de tratamiento y elementos hidráulicos funcionan durante muchas horas y soportan un elevado número de usuarios.

Esperar hasta la siguiente apertura para comprobar su estado puede convertir pequeñas incidencias en reparaciones más complejas.

Por eso, septiembre y los meses posteriores son un buen momento para realizar una evaluación completa de la instalación.

Revisar el estado del vaso y los revestimientos

El uso intensivo, los productos químicos, la radiación solar y los cambios de temperatura pueden afectar progresivamente a los acabados de una piscina.

Al terminar la temporada conviene comprobar la aparición de:

  • Piezas desprendidas o deterioradas.
  • Juntas desgastadas.
  • Fisuras.
  • Cambios de color.
  • Zonas con pérdida de adherencia.
  • Desperfectos en coronaciones y encuentros.

 

Detectarlos con antelación permite programar reparaciones sin interferir en los meses de mayor ocupación del establecimiento.

Comprobar equipos hidráulicos y sistemas de filtración

Bombas, filtros, válvulas y tuberías son responsables de que la instalación funcione correctamente durante toda la temporada.

Después de varios meses de trabajo intensivo resulta recomendable revisar su rendimiento, detectar posibles fugas y comprobar el estado de los componentes sometidos a mayor desgaste.

Además de prevenir averías, una correcta puesta a punto puede ayudar a mejorar la eficiencia energética de la instalación.

Analizar el sistema de tratamiento del agua

Los equipos de dosificación, sondas y sistemas de control también deben formar parte de esta revisión.

Una calibración incorrecta o un componente deteriorado puede provocar consumos innecesarios de producto y dificultar el mantenimiento de una calidad de agua estable.

El final de temporada permite revisar estos equipos con mayor profundidad y valorar posibles mejoras en automatización y control.

Detectar oportunidades de mejora

No todas las actuaciones tienen que responder a una avería.

Después de observar cómo ha funcionado la piscina durante toda una temporada, el equipo del hotel dispone de información muy valiosa.

Puede ser el momento de plantear:

  • Mejoras en la hidráulica.
  • Renovación del revestimiento.
  • Incorporación de iluminación.
  • Modificación de accesos.
  • Nuevas zonas infantiles o splash.
  • Mejora de la eficiencia energética.
  • Renovación estética de la instalación.

 

Realizar estas actuaciones fuera de temporada permite trabajar con mayor planificación y reducir el impacto sobre la actividad del establecimiento.

Preparar ahora la próxima temporada

Las reformas de piscinas e instalaciones acuáticas requieren diseño, planificación, selección de materiales, coordinación de equipos y ejecución.

Por eso, esperar hasta pocas semanas antes de la apertura puede limitar las posibilidades del proyecto.

Analizar las necesidades al terminar el verano permite desarrollar las mejoras con tiempo y llegar a la siguiente temporada con una instalación renovada, eficiente y preparada para volver a recibir a los huéspedes.

Unter Hydroingenia diseñamos, construimos y renovamos piscinas e instalaciones acuáticas para hoteles y resorts, integrando ingeniería hidráulica, diseño, eficiencia y facilidad de mantenimiento.

El final de temporada no es únicamente el cierre de un ciclo. También puede ser el mejor momento para empezar a preparar el siguiente.

¿Estás valorando renovar o mejorar las instalaciones acuáticas de tu hotel? Contacta con Hidroingenia y estudiamos las necesidades de tu proyecto.